Nuestro Origen

No es ajeno a ningún ciudadano de esta nación el creciente deterioro moral que ha sufrido la sociedad dominicana en los últimos años. La pérdida de los valores tradicionales que sustentaban la nación dominicana, muchos de ellos de origen cristiano, ha ido en constante aumento; esto se ha hecho evidente de muchas maneras: en la creciente corrupción de los estamentos sociales y políticos de la nación, la inseguridad ciudadana, la promiscuidad sexual, el abuso de géneros, las altas tasas de divorcio y de embarazos de menores, la ausencia y negación de justicia; el hedonismo y el consumismo que han provocado comportamientos escandalosos en todos los sectores de la vida nacional. No menos importante es mencionar el ataque de grupos minoritarios a la sagrada concepción de la familia y los géneros, como han sido tradicionalmente abrazados por la mayoría de este pueblo…

Podríamos seguir enumerando muchas instancias en donde vemos muestras de que esta nación está en una espiral de disolución social; por esto se hace necesario que la gran mayoría del pueblo dominicano que sustenta los valores cristianos que han caracterizado a nuestra nación, despierte y tome conciencia de las consecuencias que vendrán antes de que sea muy tarde, y que no cosechemos daños que podrían ser irreversibles para muchas generaciones venideras.

En este sentido, un movimiento de ciudadanos dominicanos que entienden la necesidad de que los valores consagrados en nuestra constitución, y en las sagradas escrituras que se muestran en el escudo de nuestra amada bandera, y en nuestra tradiciones morales y religiosas, sean defendidos y rescatados. Por esta razón se ha constituido el “Grupo Acción Cristiana RD”.

Esta no es una tarea de un grupo, es la tarea de una nación, por lo que este grupo pretende, entre otras cosas,despertar la conciencia colectiva de los dominicanos para que nos acompañen en esta lucha moral y patriótica.

Este no es un grupo partidista ni aspira serlo; aunque en nuestro esfuerzo debemos afectar la mente y el corazón de los que toman decisiones en nuestro país, pues solo así se detendrá esta ola destructiva.

Una de las tareas inmediatas del grupo es debatir y poner en evidencia por qué el proyecto de ley que pretende implementar una educación sexual desprovista de valores y de responsabilidades, basada sólo en la necesidad biológica y la búsqueda del placer, representa una usurpación de los derechos de los padres y en último caso un abuso de la autoridad. Entendemos que la educación sexual es necesaria, pero sustentada por valores.