Los disturbios de Francia: producto de alianza izquierda-islamismo

Los disturbios de Francia: producto de alianza izquierda-islamismo

En septiembre profesores de un instituto de París entraron en huelga por falta de personal y mal estado de las instalaciones. Se les unieron alumnos y barrios periféricos mayormente musulmanes.

Pronto las protestas se tornaron violentas y se extendieron a otras ciudades de Francia. Los manifestantes cometieron actos de vandalismo e incendios y la policía respondió con garrotes, gases y detenciones.

En octubre, 24 escuelas ya habían sido incendiadas o saqueadas y más de 500,000 personas participaron en manifestaciones masivas en toda Francia. Éstas se tornaron violentas, incendiando importantes edificios, quemando vehículos y saqueando negocios y viviendas, y con muchos heridos.

En otros lugares de Europa estallaron disturbios y saqueos similares. Inicialmente, los medios estadounidenses presentaron a los manifestantes como estudiantes y sindicalistas, pero luego el gobierno francés atribuyó la responsabilidad a la “ultraizquierda”.

Llama la atención que nadie mencionara a los inmigrantes o ciudadanos franceses de primera o segunda generación, la mayoría musulmanes. Los vídeos muestran a los manifestantes ondeando banderas argelinas y palestinas, vistiendo kufiyas y coreando consignas propalestina. Atacaron sinagogas y negocios judíos y un estudiante musulmán fue filmado instando a sus compañeros a matar a la policía en nombre de Alá.

Aunque el gobierno ha culpado a la extrema izquierda, el islam juega un papel central en los disturbios: el vínculo ha sido usado para incitar las protestas y justificar la violencia.

Comentaristas franceses lo llaman islamo-gauchismo (izquierdismo islámico). La izquierda aporta el lenguaje de la “justicia social”, y los islamistas aportan la disciplina y la movilización callejera, unidas en torno a la causa palestina. Esta alianza es similar a la que llevó al Ayatolá al poder en Irán en 1979, aunque inmediatamente después, el régimen islámico arrestó o ejecutó a sus partidarios de izquierda.

Uno de los factores que han llevado a Francia a este terrible momento es el secularismo. Cuando el papel de la religión en la sociedad es socavado, la gente queda sin un propósito trascendental en la vida. Algo tan importante jamás podrá ser reemplazado.

Francia, Europa y toda la civilización occidental enfrentan una encrucijada: el regreso al cristianismo, la tradición y valores que dieron forma a Europa o la alianza entre la izquierda radical y el islamismo, que destruirá una sociedad, incluso con razones contrapuestas.

Las civilizaciones desconectadas de lo que las inspiraban deben renovarse, o de lo contrario, están condenadas al colapso (Os Guiness).

FUENTE: Resumen del artículo de Breakpoint titulado «Por qué París está en llamas». Enlace: https://breakpoint.org/why-is-paris-burning/

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