Así como constituye un maravilloso privilegio ser pastor, evangelista o ministro de alabanza, si Dios nos llama a serlo, es también igualmente maravilloso ser abogado, médico, político, gerente, trabajador social, …
Muchas naciones consideradas cristianas están sufriendo enormes injusticias de parte de sus gobernantes, jueces, ministros y de aquellos que están en eminencia. …