La República Dominicana fue fundada como nación sobre la base de la fe cristiana. Así lo demuestra el Juramento de la Sociedad Secreta la Trinitaria, creada el 16 de julio de 1838 por Juan Pablo Duarte para buscar la independencia de la parte Este de La Española de la ocupación haitiana, y poder así formar el Estado independiente que llamarían República Dominicana. Los trinitarios pusieron a Dios en el centro de sus planes de formación de la República Dominicana como nación.

La tarea de lograr la independencia de la nación era humanamente imposible, pero los fundadores pusieron a Dios en primer lugar, al establecer como palabras sacramentales: “Dios, Patria y Libertad”, palabras que hasta hoy son el lema de nuestra nación. Además, el juramento de los Trinitarios fue proclamado en nombre del Dios trino. Al parecer los fundadores estaban conscientes de que esa lucha no era contra carne ni sangre, sino una lucha espiritual, que sólo Dios tenía el poder de ganar (Efesios 6:12).

El lema nacional es Dios Patria y Libertad. La historia de la independencia partió del juramento trinitario, que fue hecho delante de la santísima Trinidad de Dios. La Constitución dominicana invoca a Dios y hace alusiones a Él.  Su Artículo 32, refiriéndose al Escudo Nacional dice: “Lleva en el centro, la Biblia abierta en el Evangelio de San Juan, Capítulo 8, versículo 32”. Este versículo dice: “Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres”. Es por esto que la Bandera Dominicana con su escudo es usado como un icono para la oración y la difusión de la fe cristiana.

Los nueve miembros trinitarios plasmaron cruces como firmas, luego de lo cual Juan Pablo Duarte, señalando las cruces con la diestra, dijo: “No es la cruz el signo del padecimiento; es el símbolo de la redención”.  A continuación, el Juramento Trinitario, con énfasis añadido cada vez que hace alusión a Dios:

En nombre de la santísima, augustísima e indivisible Trinidad de Dios Omnipotente: Juro y prometo por mi honor y mi conciencia, en manos de nuestro presidente Juan Pablo Duarte, cooperar con mi persona, vida y bienes a la separación definitiva del gobierno haitiano, y a implantar una Republica libre e independiente de toda dominación extranjera que se denominará República Dominicana, la cual tendrá su pabellón tricolor en cuartos, encarnados y azules, atravesados con una cruz blanca. Mientras tanto seremos reconocidos los Trinitarios con las palabras sacramentales: Dios, Patria y Libertad. Así lo prometo ante Dios y el Mundo, si tal hago, Dios me proteja: Y de no, me lo tome en cuenta, y mis consocios me castiguen el perjurio y la traición, si los vendo”.

Fuente: Alfau Durán, Vetilio. “El Juramento de los Trinitarios”. El Nacional. 16 julio, 2017.

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